La web abre y el cliente la ha aprobado. Falta comprobar algo distinto: si podrá conservarla, pagarla, renovarla y encargar cambios cuando tú dejes de administrarla. Entregar una URL no entrega automáticamente el dominio, las cuentas ni los archivos necesarios para publicar otra versión.
Una pregunta real de un desarrollador plantea precisamente una web estática, sin API ni backend: quiere que el cliente controle el dominio y evitar quedarse como propietario operativo. Esta guía propone un procedimiento documentado para esa entrega. No presupone cómo se creó la web ni convierte las respuestas del foro en instrucciones del proveedor.
Usaremos una plantilla original MIT fijada a un commit. Es un registro de responsables y pruebas, no un contrato ni una función automática del panel. Es un procedimiento propuesto, no un ensayo de entrega ni una demostración de transferencias nativas de Hostbrid.
Anota qué estás entregando y qué queda fuera
Completa una fila por servicio: dominio, DNS, alojamiento, repositorio, correo, formularios y medición. Añade servidor y base de datos cuando existan; marca «no aplica» cuando no correspondan. Registra referencia sin secretos, titular, responsable del pago y renovación, acceso técnico disponible y procedimiento de retirada.
Antes de elegir producto, distingue los archivos estáticos de un proceso servidor. Puedes empezar por qué alojamiento necesita una web creada con IA y el inventario del repositorio. Incluye las dependencias externas, aunque no haya backend propio.
Un caso ilustrativo: web estática de una carpintería
Imagina una web en ejemplo.invalid, dominio reservado para este ejemplo, sin API, autenticación ni formularios. Tras comprobar el proyecto, las filas servidor, base de datos y pagos de clientes pueden marcarse «no aplica». Dominio, repositorio, cuenta de alojamiento, pago del servicio y renovación siguen teniendo responsables. Cliente y técnico registrarían los archivos a entregar y los accesos que deberán retirarse. Después tendrían que ejecutar las comprobaciones de páginas, recarga e imágenes descritas más abajo. Es una situación ilustrativa, no un cliente real ni una entrega ensayada.
Separa el control del dominio de la publicación
Identifica la cuenta del registrador, quién figura como titular y quién recibe avisos y recupera el acceso. Si el cliente será responsable, confirma con él esos datos y los requisitos del registrador. Apuntar el dominio a tu servidor no entrega la cuenta.
Mover DNS, cambiar alojamiento y transferir un dominio entre registradores son operaciones distintas. Antes de cambiar servidores DNS, inventaría los registros que sostienen web y correo. La guía de cambio de DNS sin perder el correo aborda esa operación concreta; no sustituye la entrega de la cuenta del registrador. No canceles el servicio anterior hasta verificar qué sigue dependiendo de él.
Usa identidades propias y describe los permisos reales
El cliente debe poder entrar con su propia identidad y disponer de recuperación de cuenta. Si el servicio permite delegar, usa una identidad separada para la agencia y los permisos realmente disponibles. No intercambies contraseñas ni guardes tokens o claves privadas en la plantilla.
Comprueba por operación quién puede ver datos, publicar, cambiar DNS, comprar o cancelar. No deduzcas esas capacidades de etiquetas como «lector» o «administrador». Si no existe acceso delegado, documenta la limitación y acuerda una alternativa con el proveedor antes de basar la entrega en ella.
Hostbrid puede ser un destino candidato según la arquitectura de tu proyecto y los servicios y planes publicados. Antes de contratar, confirma las condiciones de acceso que necesitas. Este checklist no demuestra un recorrido de invitaciones, permisos de lector universales ni transferencia automática de cuentas en Hostbrid; tampoco necesita asumir esas funciones para registrar responsables y tareas pendientes.
Entrega archivos y verifica desde el contexto del cliente
Registra la revisión del código, instrucciones de construcción y archivos autorizados a entregar. Conserva el lockfile necesario y explica cómo cambiar textos e imágenes. Separa configuración compartible de secretos, y acuerda por escrito los derechos y condiciones del material; administrar una cuenta no determina por sí solo su titularidad legal.
Registra cada comprobación en las columnas esperado, observado, evidencia y fecha de la plantilla. Prueba portada, URL interior directa, recarga, imágenes y rutas inexistentes. Comprueba que aparece la página esperada: un HTTP200 puede ser una portada de fallback. Si hay formulario, la prueba debe llegar a un destino propio autorizado, no a terceros. Una copia descargada no acredita restauración; registra lo que realmente hayas recuperado en un entorno aislado.
Cierra pagos, soporte y retirada de accesos
Deja fechas de renovación, responsable de pago, avisos y servicios externos que seguirán activos. Distingue venta de la web, mantenimiento posterior y tareas que no están incluidas. La plantilla no fija obligaciones legales ni garantiza que puedas desvincularte unilateralmente.
Acordad qué material se entrega, quién hará un traslado futuro y cuánto tiempo seguirá disponible el servicio durante esa transición. Después de confirmar acceso del cliente y continuidad, el responsable autorizado puede retirar identidades de la agencia y rotar las credenciales que proceda mediante el servicio correspondiente, siguiendo el procedimiento acordado. No actúes sobre recursos de terceros ni sobre producción sin autorización específica. Verifica que la retirada no elimina la cuenta ni interrumpe la publicación. Lo que no puedas comprobar debe quedar como pendiente, con responsable, no como «entregado».